PUBLICADO en EL COMERCIO
4/20/2009
El presidente Correa y los candidatos de la lista 35 se pasan la vida hablando de lo malo de tiempos pasados en la política y de que todo cambiará con la llamada Revolución Ciudadana. De tal manera es que el año anterior se conformó una Comisión de la Verdad para investigar los hechos de violencia ocurridos en el Ecuador. Esta comisión se propuso investigar el caso Restrepo, los supuestos abusos durante el gobierno de Febres Codero, etc.; sin embargo, nadie ha dicho nada sobre un evento importante que se relaciona directamente con miembros o partidarios del Gobierno actual.
Hace varios años, cuando la guerrilla Alfaro Vive Carajo infundió miedo en nuestro país ocurrieron no sólo robos, secuestros y asesinatos sino un evento crucial que fue el robo de la espada de Eloy Alfaro.
Actualmente ex miembros de Alfaro Vive incluso ocupan cargos importantes en la política. Recuerdo que durante la campaña del año 2008 uno de estos sujetos entró a un local en el que me encontraba haciendo una compra y pidió que votásemos por él, con una gran sonrisa en su cara.
La comisión de la verdad, si realmente va a hacer un trabajo serio, debería investigar el paradero de la espada de Alfaro. Eso implicará que se cite a los ex miembros de la guerrilla para determinar a los culpables de este robo. Los ladrones deberían pagar por su delito y devolver la espada, pues actualmente existe solamente una réplica del original (tome en cuenta lector que la espada es patrimonio del Estado). Deberían además presentar una disculpa pública al Ecuador y a quienes afectaron con sus acciones violentas.
Resulta muy extraño que el presidente Correa que tanto habla de honestidad y de no tener nada que ver con la guerrilla no sea el más interesado en que esta espada se recupere, pues muy sonriente se pasa la vida nombrando a Alfaro haciéndose pasar como continuador de su obra liberal.
Hace varios años, cuando la guerrilla Alfaro Vive Carajo infundió miedo en nuestro país ocurrieron no sólo robos, secuestros y asesinatos sino un evento crucial que fue el robo de la espada de Eloy Alfaro.
Actualmente ex miembros de Alfaro Vive incluso ocupan cargos importantes en la política. Recuerdo que durante la campaña del año 2008 uno de estos sujetos entró a un local en el que me encontraba haciendo una compra y pidió que votásemos por él, con una gran sonrisa en su cara.
La comisión de la verdad, si realmente va a hacer un trabajo serio, debería investigar el paradero de la espada de Alfaro. Eso implicará que se cite a los ex miembros de la guerrilla para determinar a los culpables de este robo. Los ladrones deberían pagar por su delito y devolver la espada, pues actualmente existe solamente una réplica del original (tome en cuenta lector que la espada es patrimonio del Estado). Deberían además presentar una disculpa pública al Ecuador y a quienes afectaron con sus acciones violentas.
Resulta muy extraño que el presidente Correa que tanto habla de honestidad y de no tener nada que ver con la guerrilla no sea el más interesado en que esta espada se recupere, pues muy sonriente se pasa la vida nombrando a Alfaro haciéndose pasar como continuador de su obra liberal.
