miércoles 20 de mayo de 2009

LA ESPADA DE ALFARO
PUBLICADO en EL COMERCIO
4/20/2009

El presidente Correa y los candidatos de la lista 35 se pasan la vida hablando de lo malo de tiempos pasados en la política y de que todo cambiará con la  llamada Revolución Ciudadana. De tal manera es que el año anterior se conformó una Comisión de la Verdad para investigar los hechos de violencia ocurridos en el Ecuador.  Esta comisión se propuso investigar el caso Restrepo, los supuestos abusos durante el gobierno de Febres Codero, etc.; sin embargo, nadie ha dicho nada sobre un evento importante que se relaciona directamente con miembros o partidarios del Gobierno actual. 

Hace varios años, cuando la guerrilla Alfaro Vive Carajo infundió miedo en nuestro país ocurrieron no sólo robos, secuestros y asesinatos sino un evento crucial que fue el robo de la espada de Eloy Alfaro.
Actualmente ex miembros de Alfaro Vive incluso ocupan cargos importantes en la política. Recuerdo que durante la campaña del año 2008 uno de estos sujetos entró a un local en el que me encontraba haciendo una compra y pidió que votásemos por él, con una gran sonrisa en su cara.

La comisión de la verdad, si realmente va a hacer un trabajo serio, debería  investigar  el paradero de la espada de Alfaro. Eso implicará que se cite a los ex miembros de la guerrilla para determinar a los culpables de este robo. Los ladrones deberían pagar por su delito y devolver la espada, pues actualmente existe solamente una réplica del original (tome en cuenta lector que la espada es patrimonio del Estado). Deberían además  presentar una disculpa pública al Ecuador y a quienes afectaron con sus acciones violentas.

Resulta muy extraño que el presidente Correa que tanto habla de honestidad y de no tener nada que ver con la guerrilla no sea  el más interesado en que esta espada se recupere, pues muy sonriente se pasa la vida nombrando a Alfaro haciéndose pasar como continuador de su obra liberal.

viernes 8 de agosto de 2008

Por la senda del chavismo light

Tomado de: Lanacion.com
(http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1035782&high=ecuador)

Por M. A. Bastenier El País

El presidente venezolano, Hugo Chávez, es el centro de un sistema solar en función del cual otros se apellidan políticamente por su emplazamiento dentro o fuera, cerca o lejos de la constelación chavista. Ecuador, presidido por el estatista criollo Rafael Correa, que el pasado día 24 de julio se dotó de una nueva Constitución aunque todavía pendiente de ratificación popular, se define hoy por lo que lo aproxima o lo aleja del astro rey. Y el texto constitucional es el banco de pruebas en el que probablemente mejor cabe determinar por dónde va el proyecto del presidente ecuatoriano.
La Carta establece la reelección presidencial por una sola vez, en mandatos de cuatro años, lo que, habida cuenta de que hasta las elecciones de 2010 es probable que no se empiece a contar períodos, podría valerle a Correa para ser presidente hasta 2018. Pero eso, más que asemejarlo a Chávez, que aspiraba hasta el revolcón en el referéndum de diciembre a gobernar mucho más allá de la tercera edad, lo pone en la línea del colombiano Uribe, de la pareja Kirchner-Fernández y de todos los que vendrán. No hay, por tanto, resolución clara ni a favor ni en contra del almario chavista. Pero, al mismo tiempo, inventa tres nuevos poderes donde el marchamo del líder venezolano sí es indiscutible. El primero de ellos es la Corte Constitucional, que se alza como última instancia de la Justicia de forma que hace innecesario el Tribunal Supremo, y de sus seis miembros Correa cuenta con poder nombrar a cuatro de ellos, a razón de dos por el Ejecutivo y otros dos por el Legislativo, que está seguro de dominar. Los otros dos poderes son el electoral y el de la transparencia, donde la mímesis con la revolución bolivariana es prácticamente total, lo que no excusa todas las ambigüedades en la definición de estos dos instrumentos.
El texto repite también casi a la letra el artículo de la Constitución venezolana de 1999, en el que se prohíbe la existencia de bases militares extranjeras. En Ecuador hay una base norteamericana, la de Manta, y aunque no es un establecimiento de ocupación y dominio como las de Irak, es un importante nudo de comunicaciones y control del espacio aéreo, operación que tiene los días contados. Nada se dice, sin embargo, de la recuperación de la moneda propia, lo que para un nacionalista como Correa habría de ser importante, sobre todo porque la divisa del país es hoy el dólar. Apuntemos, pues, match nulo.
En el área económica, no cabe duda de que el presidente quiere reunir todos los triunfos en su mano. Así dirigirá la política fiscal y monetaria y, sobre todo, se apoyará en un Consejo Nacional de Planificación que dependerá directamente de su persona y que habrá de ser el centro neurálgico de sus ambiciosos planes de desarrollo. Pero el abrazo del chavismo no por ello está tan claro. Chávez y Correa consideran que el mayor obstáculo para una más justa redistribución de la riqueza es un bloque dominante más o menos tradicional, que el venezolano aspira a desarticular sobre todo por el soborno -la boliburguersía- y el ecuatoriano por la instauración de un poder económico autoritario. Es cierto que en varias ocasiones Correa se ha referido a la necesidad de "sacar a Ecuador de la larga y triste noche neoliberal" y conducir al país al "socialismo del siglo XXI", misterio sobre el que tiene el copyright el líder bolivariano, pero lo notable es que el término "socialismo" no figura en la Constitución. Y para concluir, el ecuatoriano ha dicho claramente que no tiene intención de ingresar en el ALBA, con el que Chávez quiere competir con el libre comercio del ALCA norteamericano. Chavismo a lo sumo light.
Teodoro Petkoff, líder intelectual de la oposición socialdemócrata a Chávez, calificó el rumbo que toma su sistema de "totalitarismo light ". ¿Dónde queda, entonces, el proyecto Correa? ¿Qué es lo light del totalitarismo light ? Al igual que Chávez tardó unos años en convertirse en Chávez, Correa no ha decidido seguramente quién quiere ser, aunque sí lo que quiere hacer. Y con la recién adquirida moderación del presidente venezolano, el único verdadero chavista que queda es el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega; el que hace unos días llamaba "hermanos" a los terroristas de las FARC.

sábado 3 de mayo de 2008

COMUNICADOR Y ASAMBLEÍSTA

Hace algunos meses empecé a escuchar Radio La Luna con el fin de saber cuáles son los criterios que se emiten por ese medio y poder compararlos con el de otros.
Pude oir entonces, al conductor de esta radio que es también asambleísta, en su programa de la mañana. Me sorprendió y me dejó muy preocupado la violencia que de diferentes maneras se expresó este señor. El asambleísta nacional por el movimiento Alianza País habló peyorativamente respecto de los diputados y de otras personalidades de la política del Ecuador. De igual forma, amenazó por medio de su programa a los supuestos enemigos de lo que el llama una "revolución ciudadana". Más de una vez le escuché amenazar a los medios de comunicación, banqueros, y lo que él llama "oligarcas", con sacar a "millones a las calles".
El 27 de noviembre, entre tantas otras veces dijo expresamente “que los diputados se vayan a la mierda”, habló de una "batalla moral" y a un señor Ordóñez le llamó de "carcamán". Hace varias semanas habló de hacer el cambio "por la vía que sea".
Me recordaba este comportamiento a aquel que solía manifestar y expresar un ex presidente, ahora en exilio, antes durante y luego de su presidencia.

¿Es que acaso es este tipo de personas quienes conforman la Asamblea? De ser así ¿qué cambio pueden generar?